Christ's Kingdom and the End Times

Romanos – La Venida deCristo y la Gloria de Dios

Por Steven J. Hogan
Traducido por Mario Meneses
~ Un Mensaje del Sábado por la Mañana #325 ~

En las epístolas, encontramos todo este oro espiritual relacionado con
nuestra vida presente en la tierra. Pero también descubrimos joyas espirituales que describen nuestra esperanza. El libro de Romanos, por ejemplo, tiene mucho que decir sobre la justificación, pero también habla sobre el regreso de Cristo y la futura gloria de Dios.

Hoy voy a ver ocho gemas gloriosas que se encuentran en este libro:

Romanos 5:2, Romanos 8:18-25, Romanos 8:28-31, Romanos 11, Romanos 13:11-14,
Romanos 14:10-12, Romanos 15:8-13 y Romanos 16:25-27.

Romanos 5:2 – “Nos regocijamos en la esperanza de la gloria de
Dios.” Me canso de este mundo malvado, que exalta a la gente y está
controlado por el diablo. ¿No es así? Pero Dios nos dio este importante
ejemplo instruyéndonos a estar entusiasmados con Su gloria venidera:
Su verdad, poder, santidad, justicia, sabiduría, amor, misericordia,
bondad, majestad, etc. No pasará mucho tiempo antes de que la gloria
de Dios se muestre en todo el mundo, en la creación, en las vidas de los
judíos, los gentiles y los santos glorificados, y lo más importante, en la
vida y obra de Jesucristo el Rey. Isaías 6:3, Hab. 2:14, Salmos 72:18-19

Romanos 8:18-25 – “Las aflicciones del tiempo presente no son
comparables con la gloria que nos ha de ser revelada.” (Vs. 18). La vida
puede ser dura: nos duele, sufrimos, nos enfermamos, somos
perseguidos. Vivimos en un mundo que gime y en un cuerpo que
gime. Pero nuestra esperanza es que este mundo físico sea liberado del
pecado, que sea restaurado, y que nuestro cuerpo físico sea liberado
del pecado, que sea glorificado. “La creación será liberada de su
esclavitud a la corrupción… nosotros mismos gemimos dentro de
nosotros mismos esperando ansiosamente nuestra adopción como
hijos, la redención de nuestro cuerpo”. Romanos 8:21, 23; Filipenses
3:20-21

Romanos 8:28-30 – “A estos a quienes predestinó, a éstos también
llamó, y a estos a los que llamó, a éstos también justificó; y a estos a
quienes él justificó, a ésos también glorificó” (vs. 30). Este es un
excelente resumen del plan general de salvación de Dios, que culmina
en el objetivo final de Dios para nosotros, que seamos glorificados. Es
en la venida de Cristo que nuestra salvación será completa, porque es
entonces cuando seremos glorificados, “seremos conformados a la
imagen del Hijo de Dios”, y cuando seremos capaces de amar y vivir
para Dios como Él se propuso y planeó en la eternidad pasada.

Romanos 11 – “Porque de Él, por Él y para Él son todas las cosas. A Él
sea la gloria por los siglos. Amén” (vs. 36). Una de las formas más
grandes en que Dios recibe gloria es a través de Su plan de salvación
con respecto a los judíos y gentiles. En Su sabiduría, Dios primero se
enfocó en los judíos, pero durante esta era de la iglesia, sus corazones
se han endurecido parcialmente, Dios se ha enfocado en los gentiles. Después del fin de esta era, cuando “haya entrado la plenitud
de los gentiles” (25), un remanente de judíos será redimido. La obra
salvadora de Dios tanto con los judíos como con los gentiles resultará
en que Él sea grande y eternamente glorificado.

Romanos 13:11-13 – “Haced esto, sabiendo la hora, que ya es la hora
de que despertéis del sueño; porque ahora la salvación está más cerca
de nosotros que cuando creímos”. ¿Sabes qué hora es? ¿Sabes que
estamos muy cerca del fin de esta era? ¿Es entonces cuando Cristo
regresa para arrebatar a la iglesia, juzgar al mundo, salvar a un
remanente de judíos y comenzar a reinar sobre el mundo? ¡Así que no
te duermas! ¡Despierta! Y sed santos y animados por el Señor
Jesucristo, porque así es como glorificáis a Dios.

Romanos 14:10-12 – “Toda rodilla se doblará ante mí, y toda lengua
alabará a Dios. Así que cada uno de nosotros dará cuenta de sí mismo
a Dios”. El propósito principal de una persona es servir a Dios y darle
gloria. Saber que estamos en el fin de los tiempos y que no pasará
mucho tiempo antes de que veamos a Cristo y nos demos cuenta de
cómo hemos vivido nuestra vida (nuestra “obra se hará evidente” – 1
Corintios 3:13-15), debería motivarnos a ser santos y amar
completamente a Dios y vivir para Él.

Romanos 15:8-13 – “Cristo se ha hecho siervo… para confirmar las
promesas dadas a los padres, y para que los gentiles glorifiquen a Dios
por su misericordia”. La palabra profética de Dios promete una era
venidera en la que Cristo gobernará tanto a los judíos como a los
gentiles que lo glorifican unidamente. Este pasaje concluye con una
oración alentadora y orientada hacia el futuro, para que todos los
creyentes esperen la gloria de Dios: “Que el Dios de la esperanza os
llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza
por el poder del Espíritu Santo”.

Romanos 16:25-27 – “Al que es poderoso para confirmaros conforme a
mi evangelio y a la predicación de Jesucristo… al único Dios sabio, por
medio de Jesucristo, sea la gloria por los siglos. Amén”. Dios mismo nos
mantendrá en marcha hasta el fin de nuestra vida o el fin de esta era, y
por toda la eternidad. El evangelio y las verdades de Cristo son la base
por la cual somos establecidos y nos hacemos fuertes y damos gloria a
Dios durante esta vida y para siempre.


“Y al que es poderoso para guardaros sin tropiezo, y para haceros estar
en la presencia de su gloria sin mancha con gran gozo, al único Dios nuestro Salvador, por medio de Jesucristo Señor nuestro, sea la gloria,
la majestad, el dominio y la autoridad, antes de todos los tiempos, ahora
y por los siglos.” Judas 24-25


Nota: Dios tiene mucho que decir acerca de nuestro futuro, acerca de la
venida de Cristo, y la gloria de Dios, y mucho más de lo que nos damos
cuenta. El artículo más leído es sobre Mateo 24, lo que considero el
capítulo de profecía más importante para los cristianos.